jueves, 5 de octubre de 2017

La tregua de la niebla

Fotografía de Vivian Maier

Tras tantos días de melancolía, la niebla, al fin, se disipó. La gente se lanzó a las calles para absorber los rayos de sol y una alegría contagiosa invadió la ciudad. Se saludaba con entusiasmo a los conocidos, se sonreía a los desconocidos, se olvidaron las obligaciones.
Nadie se presentó en los centros de trabajo aquella mañana ni se abrieron las escuelas; un consenso tácito nos guió hacia los espacios abiertos para empaparnos del sol que nos había sido hurtado durante meses.
No sé cómo empezó. La euforia era cada vez más intensa, la ilusión de la felicidad se reflejaba en los rostros de unos paseantes que sentíamos la urgencia de reír antes de que llegara el aviso de que había terminado la tregua. La naturaleza se impuso sobre la civilización, es lo único que puedo recordar.
Cuando por la noche llegaron los soldados ya había terminado todo. El horror les recibió con los brazos abiertos, mostrando orgulloso su obra. Centenares de cuerpos desmembrados yacían sobre la roja marca de la victoria desparramada por la locura. Los vencedores deambulábamos desorientados por las avenidas del centro, buscando el amparo de la razón que nos había traicionado horas antes.
Sé que participé en la orgia, mi mente, sumergida de nuevo en la neblina que regresó, se niega a recordar los actos abominables que sé que cometí y que no voy a negar. Tan sólo me queda el consuelo de la advertencia: en cuanto caiga abatido por el pelotón, ¡huid! No esperéis a que se disuelva la niebla ni acatéis más órdenes de los generales. ¡Huid!
 



Enrique Bunbury - "Los inmortales"

jueves, 28 de septiembre de 2017

El legado del poeta

Fotografía de Ando Fuchs

   Mientras la cuerda rota descuelga minutos de ausencia, una sombra destila palabras.
   Una de ellas, libertad, brilla como una estrella y atrae al pequeño Sayid. No entiende muy bien su significado, pero se la ha oído pronunciar tantas veces a los mayores que intuye que es importante. Así que la recoge y promete que no la perderá.
   Rebeldía llama a gritos a una joven que mira desde una esquina. Temblando, se acerca, acoge las letras entre las manos y cubre con ellas su desnudez. De inmediato, siente el abrigo de una armadura iluminada por el fuego de cien soles.
   El viento sopla sobre un revoltijo de pensamientos del que, poco a poco, se desprenden verdad, incertidumbre y rabia. Ingrávidas, se elevan hasta una nube que adopta para ellas la forma de un corcel. Al galope recorrerán el desierto, escuchando las confidencias de los jardines ocultos bajo la arena.
   A mí se me ha enredado un hilo de su voz en el pelo y cuanto más lo estiro, más fuerte se hace el latido del reloj quebrado.
   Cuando todos se han ido, un viejo cansado le acaricia los labios por última vez y extrae de su corazón la palabra final: amor.



Leonard Cohen - "Take this waltz"

jueves, 21 de septiembre de 2017

Una asesina en el Callejón



Había visto de todo en mil pesadillas, pero me quedé atónita al contemplar un hada diminuta durmiendo sobre el borde de mi almohada. La desperté y me contó su historia.
¿Aún no la conoces? Mi pequeña hada sin nombre te espera en el número 3 de la prestigiosísima revista El Callejón de las Once Esquinas. En la página 28 puedes leer este cuento que tantas alegrías me ha dado, como la de ganar un concurso internacional de relatos de fantasía. ¡Qué subidón! Nunca me cansaré de dar las gracias por ello a Víctor J. Sanz, que lo convocó en 2014 junto a la editorial Fata Libelli. Además, la revista Penumbria le dio cobijo, al año siguiente, en su número 27.
Esta asesina tiene mucho carácter y es mejor no llevarle la contraria. Por eso, después de volver a pulirla, no he tenido más remedio que dejar que volara al Callejón, donde ya reposará para siempre.
Espero que te guste, así como el resto de historias que la acompañan, pobladas de personajes de los que ya se ha convertido en protectora y amiga.  
Disfruta de este número del Callejón de las Once Esquinas: lo hemos construido para ti.




jueves, 14 de septiembre de 2017

Enigmas en el tranvía

Dibujo robado por todo el morro a Alfredo Scaglioni


A mi lado, un hombre que sonríe resuelve un sudoku. Enfrente, una anciana teclea caritas en un teléfono. Una voz desgarrada, dentro de mis auriculares, ve la vida en rosa. Por la ventanilla pasan puentes y murallas. ¿Será verdad lo que avisa la megafonía? «Final de trayecto: Mago de Oz».




Edith Piaf - "La vie en rose"
http://www.cincuentapalabras.com/2016/12/sanitarium.html


Escrito para cincuentapalabras.com